Desde los inicios del cine español, Madrid ha sido un escenario clave que ha contado grandes historias. Entre tradición y modernidad, edificios icónicos o rincones desconocidos, importantes directores como Pedro Almodóvar, Icíar Bollaín y Alex de la Iglesia, han elegido la capital para dar vida a muchas de sus películas. Y aún hoy, la ciudad sigue inspirando rodajes, incluyendo algunos de nuestros espacios, que también han formado parte de este Madrid de película.
Del cine español a las producciones globales
La ciudad no solo ha servido como escenario, sino también como parte esencial de la narrativa en películas que abordan desde la memoria histórica hasta la ciencia ficción o el thriller social.
Títulos como Las 13 rosas, dirigida por Emilio Martínez – Lázaro, que recrea uno de los momentos más críticos de la posguerra española, muestra lugares como la antigua Cárcel de Yeserías o el Barrio de Lavapiés. El Bar, de Alex de la Iglesia, un thriller cargado de humor y crítica social que transcurre casi en su totalidad en la Plaza de los Mostenses, ubicada en el barrio de Malasaña.
Representando al Madrid contemporáneo, una de las series más destacadas es Valeria, basada en las novelas de Elísabet Benavent, una historia de amor, amistad y vida profesional que muestra los rincones más emblemáticos de la capital, desde el Barrio de las Letras hasta El Parque del Retiro o Chueca.
Pocas series han proyectado la imagen de Madrid al mundo con tanta fuerza como La Casa de Papel, que logró alcanzar una fama mundial, pasando de emitirse en una producción nacional como Antena 3, a ser vista por millones de espectadores de todo el mundo en Netflix. Transformó varios lugares de la ciudad en puntos icónicos de la ficción: La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre o la Estación de Atocha fueron escenarios cruciales para sus personajes.

No solo los directores españoles se han rendido ante el encanto de Madrid. Desde grandes superproducciones hasta series de prestigio, Madrid ofrece un paisaje urbano que puede representar múltiples ciudades del mundo, lo que la convierte en una localización muy atractiva para productores extranjeros.
Una de las superproducciones más conocidas que mostró el ritmo urbano de la capital y su gran infraestructura ferroviaria fue The Bourne Ultimatum, la tercera entrega de la saga protagonizada por Matt Damon. Varias escenas de esta película fueron grabadas en la Estación de Atocha y en la Plaza de España. Parte de la película Terminator: Dark Fate utilizó ubicaciones en la periferia madrileña y en el Barrio de las Letras, convirtiéndolos visualmente en ciudades mexicanas. El reparto de la serie de Netflix, Sense8, viajaron a Madrid en su segunda temporada, para rodar en la Plaza Mayor o el Palacio de Cibeles.
Los venues de Grupo Innédito también han formado parte de los escenarios de cine, televisión y publicidad gracias a su ubicación estratégica, diseño adaptable y servicios de alta calidad. Estos espacios permiten recrear múltiples ambientes, desde oficinas corporativas y lofts urbanos hasta salas diáfanas y espacios con encanto singular.
Además, la proximidad de estos espacios al corazón de Madrid permite acceder rápidamente a localizaciones emblemáticas, combinando así el encanto de la ciudad con la comodidad y eficiencia que demandan las grandes producciones audiovisuales.
Madrid se muestra como un auténtico plató abierto donde convergen producciones nacionales de renombre y grandes proyectos internacionales. Sus calles, edificios históricos y modernos espacios multifuncionales, brindan un escenario incomparable que se adapta a múltiples géneros y épocas.









